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¿Por qué contratar un seguro de vida?

¿Tienes entre 30 y 40 años de edad, ingresos medios, resides en la ciudad y tienes responsabilidades familiares? Entonces seguramente estás pensando en contratar un seguro de vida. Tu principal motivación es que, en el caso de que te pase “algo” (nadie quiere pronunciar la palabra que comienza con “m”) tu familia reciba una suma de dinero que le garantice cierto alivio en medio del infortunio. Sin embargo… ¡no es el único caso! En esta nota analizaremos los diversos perfiles de los contratantes de seguros de vida y cuál es el mejor seguro para cada uno teniendo en cuenta que, siempre, la finalidad del seguro es garantizar a la persona designada la percepción de un capital que compense la pérdida de ingresos causada por el fallecimiento.

Perfil típico

Esta persona tiene entre 30 y 40 años, un ingreso medio, es residente urbano y tiene responsabilidades familiares.  Su interés es brindar una cobertura a su familia, aunque también es tomador de algún tipo de crédito o hipoteca que implica la suscripción obligatoria de un seguro de fallecimiento.  La modalidad preferida por estos usuarios es el seguro temporal creciente, que se contrata por un plazo o hasta una edad determinada y el capital va aumentando en función del crecimiento de los hijos o necesidades de la familia. 

Personas jóvenes

Pueden contratar seguros de vida por un viaje o por residir temporalmente fuera del país por motivos laborales. La modalidad preferida es el seguro con prima temporal constante. Aunque es un poco más costos al comienzo, se mantiene el mismo capital durante toda la vigencia del seguro.

Personas con actividades de riesgo

Si el trabajo o actividades implican riesgo de vida o invalidez, como deportes de alto riesgo o trabajos peligrosos, es interesante analizar la contratación de un seguro de vida con coberturas complementarias, como doble capital en caso de fallecimiento en accidente o triple capital en caso de fallecimiento en siniestro de tráfico.

Personas casadas en régimen de bienes gananciales

Se recomienda contratar un seguro a pagar con dinero personal, lo que implica menos carga impositiva.

Mayores de 45 años

Deberían analizar otro tipo de productos de seguros más adecuados a su realidad.  Debe tenerse en cuenta que el motivo para contratar un seguro de vida es, en realidad, asegurar la vida de los demás durante cierto tiempo, cuando uno ya no esté.  Estos usuarios deben analizar cuidadosamente la dependencia de otras personas de sus ingresos económicos. Además, los seguros para personas de 45 años o más son notablemente más caros que los de las personas jóvenes, y los costos se incrementan si el tomador padece sobrepeso u otras enfermedades o tiene el hábito de fumar.

Qué ofrece el mercado

La oferta de seguros de vida es muy amplia.  Los dos modelos básicos son “temporales” y “de vida entera”. También pueden ser de uno solo o más riesgos. Los seguros temporales cubren al asegurado por un tiempo; si el fallecimiento se produce fuera de este período, la aseguradora no debe pagar indemnización.  Este tipo de seguro a su vez reconoce tres variantes: capital constante, creciente y decreciente, y las primas pueden ser renovables (se renueva cada año y se establece la anualidad en relación con la edad del asegurado y la evolución de las tasas de mortalidad) o constantes.

Por otra parte hay que recordar que los seguros de vida están sujetos al pago de impuestos por lo que es importante informarse sobre la fiscalidad de los mismos.

Para saber cuál elegir, recomendamos analizar la situación personal, comparar cuidadosamente las distintas ofertas y no firmar hasta no estar completamente informados, ya que las variantes son muchas y las diferencias de precios también. 

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