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Cómo calcular el continente en los seguros de hogar

Los seguros de hogar tienen tres componentes principales: contenido, continente y responsabilidad civil. Es interesante saber que se pueden contratar los componentes por separado.  Pero repasemos rápidamente en qué consisten:

El seguro de responsabilidad civil protege al asegurado de los daños que pudiera causar algún elemento de su propiedad a terceros, como caída de una maceta o pérdidas de agua. 

El contenido son todos los bienes dentro de la vivienda que queremos asegurar. 

El continente es la estructura de la vivienda, con sus instalaciones y accesorios, e incluye aquéllas dependencias que, sin estar dentro del ámbito físico de la vivienda, forman parte de ella, como trasteros o dependencias exclusivas dentro del edificio. 

Calcular el costo de un seguro de hogar no es sencillo y ambos aspectos de la vivienda (continente y contenido) están relacionados ya que, por ejemplo, para asegurar los bienes (contenido) se toman en cuenta los detalles de seguridad de la vivienda (continente).

Cómo se compone el continente

El seguro protege todas las partes que integran la casa y que no podrían quitarse sin dañar el edificio:

  • Estructura de la vivienda: paredes, tejados, pisos.
  • Instalaciones: tuberías de agua y gas, cableado eléctrico y telefónico, calefacción y sanitarios.
  • Elementos decorativos fijos: parquet, molduras, rodapiés, pintura, moquetas, escayola.
  • Dependencias que no se encuentran dentro del edificio: espacios de uso privado como ascensores, jardines, escaleras, pistas de tenis, piscinas, trasteros y garajes. Toma en cuenta que si el trastero está ubicado en un lugar diferente al domicilio de la vivienda (self storage) no todas las compañías de seguros cubren su contenido. 

Cómo se calcula el valor del continente

Por lo general, los productos de seguros de hogar calculan el valor de la póliza en función del “coste de reposición” del bien asegurado.  En el caso de la vivienda, corre el mismo criterio: el capital asegurado no es el valor de compra o de venta de la vivienda, sino lo que costaría repararla aún en el caso de destrucción total.  De este cálculo se excluye el valor del terreno.

El valor se obtiene multiplicando los metros cuadrados de superficie construida por el valor promedio de reconstrucción de una vivienda de las mismas características.   Es decir que no se trata sólo de metros cuadrados, sino que influye el tipo de vivienda, materiales de construcción predominantes y zona geográfica.

Es cierto que la determinación de estos valores puede dar lugar a controversias entre el cliente y la compañía, ya que asegurar la vivienda por un valor menor o mayor del que tiene realmente, puede traducirse en caso de un siniestro, en problemas de difícil solución. 

El dato de la superficie construida puede obtenerse en la web pública de catastro.  Este sitio permite ubicar los inmuebles por medio de diferentes tipos de búsqueda: por calle y número, referencia catastral, polígono o parcela (para inmuebles rústicos), o por coordenadas geográficas; también por Código Registral Único (CRU), aunque esta información no está disponible para todos los inmuebles.

Una vez ingresados los datos el sistema proporciona información como ubicación, croquis, una fotografía del inmueble, superficie construida, coeficiente de participación y año de construcción.

Modalidades de seguros del continente

La mayoría de las aseguradoras ofrecen dos modalidades de seguros para el continente:

  • A valor total: asegura toda la estructura, el seguro cubre el costo de reparación. 
  • A primer riesgo: cubre un riesgo determinado hasta una cantidad prefijada. Esta modalidad es la adecuada en el caso de una propiedad horizontal asegurada, es decir, que existe un seguro de la comunidad. 

Decíamos al comienzo que los componentes del seguro de hogar pueden contratarse por separado (responsabilidad civil, continente y contenido), sin embargo ante un siniestro de magnitud, los daños pueden producirse tanto en el continente y contenido como hacia terceros, por lo que la decisión se debe evaluar cuidadosamente.

Además, el seguro del contenido está relacionado con el continente respecto de las medidas de seguridad, que también influyen en el coste del seguro del continente y la indemnización en caso de un siniestro. 

Por ejemplo:

  • Las puertas de acceso que den al exterior, deben contar con cerradura tipo “doble paleta” o “bidimensional”.
  • Las ventanas, claraboyas, tragaluces u otras aberturas con paneles de vidrio que estén ubicadas en planta baja o primer piso deben contar con rejas de protección de hierro.
  • Los muros deben tener una altura mínima de 1,80 metros.
  • Las paredes deben ser de material en su totalidad.
  • El techo deber ser de material incombustible.

Evitar los sobre e infra seguros

En la modalidad de seguro a valor total, es importante saber que la compañía indemnizará al cliente por el valor suscripto en la póliza, únicamente en caso de destrucción total; si no es el caso, la indemnización será proporcional al daño sufrido.

Un error en la valuación de la vivienda puede llevar al sobreaseguramiento o infraaseguramiento.  El infraseguro es más riesgoso, pues al estar asegurando la vivienda por un valor por debajo de la realidad, la compañía indemnizará por la misma proporción por la que se aseguró el riesgo. 

Se aplica la llamada “regla proporcional” que resulta del siguiente cálculo:

(Capital asegurado / capital real) x 100 x valor del siniestro = indemnización.

Es decir que se calcula la relación entre el capital asegurado y el real, al multiplicarla por 100 se obtiene un porcentaje que aplicado al valor del siniestro, nos da la indemnización final.

Es importante leer el contrato y comparar.  Muchas compañías, para no aplicar la regla proporcional, ofrecen asegurar un capital mínimo recomendado. 

También pueden existir otras cláusulas que protegen al usuario en caso de un infraseguro:

  • Cláusula de margen de error: normalmente está en torno al 10%.
  • Cláusula de compensación de capitales: permite compensar las sumas aseguradas por continente y contenido, en el caso de que alguno de estos componentes haya sido asegurado en forma insuficiente.

En caso de sobreseguro, según el artículo 31 de la Ley 50/1980 de Contratos de Seguro, el asegurado puede reclamar, en caso de siniestro, la diferencia de prima abonada en exceso por el sobreaseguramiento de su riesgo.

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